Invitación Irene y Carlos
Mi amigo Carlos me pidió ayuda para diseñar las invitaciones de su boda y, junto a él y su prometida Irene, desarrollamos una propuesta que refleja tanto su historia como su vínculo con el mundo del vino. Inspirada en la estética de una bodega, la pieza combina elegancia y carácter artesanal en un diseño con identidad propia. El logotipo, construido a partir de sus iniciales, integra una "C" que evoca la huella de una copa de vino al apoyarse sobre la mesa, generando un sutil anillo rojizo cargado de simbolismo. El resultado es una invitación íntima y personal, que transmite sensibilidad y una forma única de celebrar su unión.




Mi amigo Carlos me pidió ayuda para diseñar las invitaciones de su boda y, junto a él y su prometida Irene, desarrollamos una propuesta que refleja tanto su historia como su vínculo con el mundo del vino. Inspirada en la estética de una bodega, la pieza combina elegancia y carácter artesanal en un diseño con identidad propia. El logotipo, construido a partir de sus iniciales, integra una "C" que evoca la huella de una copa de vino al apoyarse sobre la mesa, generando un sutil anillo rojizo cargado de simbolismo. El resultado es una invitación íntima y personal, que transmite sensibilidad y una forma única de celebrar su unión.